¿Bebés con móvil?

Hoy quiero compartir con vosotros un tema actual y preocupante. Cada vez es más habitual, y de ahí mi preocupación, ver a un bebé con móvil o tablet. ¡Qué niñera más maja! Y encima gratis, pensarán algunos…

bb

No nos engañemos, los bebés de uno y dos años no necesitan móvil, necesitan moverse, tocar, llevarse las cosas a la boca para experimentar, porque su aprendizaje es sensorial y sus sentidos están en desarrollo. Si usamos un móvil como recurso habitual para calmar a un bebé cuando llora, puede llegar a causarle problemas de desarrollo emocional, fatiga ocular, dificultades para conciliar el sueño o para concentrarse, estrés, rabietas, aislamiento y pérdida de interés en las relaciones sociales. ¿De verdad queremos eso para nuestros hijos?

Muchos padres piensan: “A mis hijos les encanta mirar los dibujos, se divierten un montón con la tablet y el móvil…”. Claro que sí, son un festival de luz y de color. Por eso se quedan embobados mirando los dibujos de turno o jugando a algún juego, pero a largo plazo tendrá un impacto sobre su capacidad de atención y aprendizaje.

Su cerebro aprende por asociación y, si usamos el móvil para ahorrarle al niño el esfuerzo de esperar o hacer algo por sí mismo, lo que conseguiremos es que haga una asociación negativa. Cuando se tenga que esforzar por prestar atención a alguien, por leer algo que le parece aburrido o por esperar, su respuesta será distraerse porque le enseñaron que cada vez que se debía esforzar se podía distraer con otra cosa.

Desde pequeños, los niños se sienten atraídos por los estímulos visualmente intensos y cambiantes, pero eso no convierte las tecnologías en buenas herramientas para edades tempranas. Si acostumbramos a los bebés a estos dispositivos, las personas les parecerán poco dinámicas y luminosas, los libros demasiado lentos y poco importantes para prestarles atención, y preferirán jugar con el móvil antes que con los amigos o los hermanos.

bb2

“No le dejo ver el móvil/ la tele/ la tablet todos los días, solo mientras yo aprovecho para hacer las tareas de la casa, o mientras estoy en el supermercado, o mientras conduzco, o mientras me ducho…”. Cada uno con sus hijos que haga lo que crea, faltaría más. No pretendo dar lecciones de nada, solo destacar la importancia de tomar consciencia de lo que puede pasar si abusamos de estos dispositivos. Los juegos tan inocentes y que entretienen tanto a los pequeños, producen una descarga de dopamina que dura muy poco y crea la necesidad de seguir y seguir jugando, fomentando una conducta adictiva y que les engancha durante horas a una niñera tecnológica.

Hay muchos estudios que demuestran que una mayor exposición a las pantallas está asociada a problemas de autocontrol, porque los niños no aprenden a ser pacientes ni a esforzarse para conseguir las cosas; a déficit de atención, porque no saben esperar ni aburrirse; a niveles de depresión infantil, porque dependen de estímulos que provocan pequeñas recompensas pero ninguna satisfacción; y a un mayor fracaso escolar, porque no pueden aprender aquello que no les interesa. ¿Es o no es preocupante?

Quiero creer que la mayoría de padres se esfuerza por educar a sus hijos de la mejor manera posible y que son conscientes del uso y abuso que se hace hoy en día de las tecnologías. Sinceramente, pienso que un bebé NUNCA necesita un móvil, lo necesitamos los adultos para que no moleste. Un bebé necesita besos, abrazos, risas, juego libre y pasar tiempo de calidad con sus padres. Esa es la mejor herencia que les podemos dar.

¡Feliz fin de semana!

tener-hijo

Anuncios

El cau

Hoy quiero compartir con vosotros un espacio acogedor y estimulante en el que las familias con niños pequeños pueden jugar libremente, sentir, descubrir, experimentar, aprender, imaginar, crear, expresarse, relacionarse y, sobretodo, divertirse.

Se trata de El cau, un espacio de juego libre que invita a saltar, subir, bajar, arrastrarse o transformarlo con la imaginación. Ofrecen materiales que generan juego espontáneo y natural, dejan que los niños jueguen libremente y, si lo necesitan, un adulto les acompaña y les propone maneras de jugar.

Como pedagoga me gustaría destacar que el juego libre es la mejor extraescolar que puede haber, la más educativa y la que mejor prepara para la vida adulta. Para la infancia es tan importante como comer o respirar; enseña, mejora la autoestima, es creativo, transmite valores, socializa, fomenta el autocontrol, fija los aprendizajes, favorece la comunicación, da agilidad y habilidades. Jugar es aprender y jugando se aprende todo. No necesitan un montón de juguetes, sino objetos que despierten interés y ganas de jugar, porque el objetivo del niño no es el juguete en sí, sino el juego, y que se relacionen entre iguales para que sobreviva el espíritu infantil de siempre.

Cuando yo era pequeña salía de la escuela, merendaba y jugaba en la calle con amigos y vecinos hasta la hora de hacer los deberes y cenar. Hoy en día, la mayoría de niños salen del cole y meriendan corriendo mientras se cambian de ropa o de mochila para ir a hacer deporte o la extraescolar que hagan. Por favor, ya tendrán tiempo de vivir estresados, que la infancia solo se vive una vez y no hay necesidad de vivir como adultos en cuerpos pequeños, empachados de información y actividad, con dificultades para concentrarse, incapaces de disfrutar el momento y preocupados por la próxima novedad… No es bueno que los niños crezcan absolutamente planificados y dirigidos por adultos continuamente; sin querer (o no), les estamos privando de aburrimiento, de capacidad de decisión, de creatividad, de inventar o descubrir, de autorregularse o resolver sus problemas por ellos mismos.

Gracias al juego libre los niños aprenden de forma natural a superar la frustración sin agresividad, a dilatar la gratificación, a relacionarse sin que los demás les complazcan siempre sus caprichos… Ojalá todos diéramos más importancia a la infancia, una etapa corta pero decisiva para una sana evolución hacia la edad adulta.

Solo puedo estar agradecida porque existan iniciativas como El cau, espacios acogedores donde padres e hijos, abuelos y nietos pueden disfrutar y volver a ser niños a través del juego.

¡Feliz fin de semana!

GRIMM’S

Hoy quiero hablar de una marca que me encanta. Se trata de GRIMM’S, una empresa alemana de juguetes de madera cuyo diseño está pensado especialmente para el desarrollo de la creatividad de los niños.

grimms_p-dagogik

Todas las piezas son de diferentes formas y colores, fomentan el juego imaginativo y están elaboradas de forma sostenible, con madera natural de alta calidad y colores a base de aceites vegetales. Juguetes expresivos, cálidos y con un aroma natural que los hace únicos.

Aquí os dejo algunas fotos de sus productos. Me los compraría todos…

¡Feliz fin de semana!

03071_abc_lernfiguren_st1

10700_10760_kl_regenbogen

09316_10670_10686_10175_10176_bauen_st1

 

10700_mtl_regenbogen_v11

 

10880_bauhaus_st457c58d0403923

10700_mtl_regenbogen_v10

42100_kleine_stufenzaehlstaebe_st1

10720_wasser_v8

42320_rechnen_farben_st1

10720_wasser_v13

42320_rechnen_farben_st3

10214_romanischer_baukasten_v5

944286_572933399414715_1297934773_n

10740_gr_erde_v10

07312_07314_07316_07317_07318_st1